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Vecinos de Boecillo y Viana de Cega participan del año Jubilar de Santo Toribio de Mogrovejo
Con una visita a Mayorga de Campos en la mañana del pasado sábado en la que, entre otras, actividades participaron en una eucaristía en la ermita del santo del que este año se cumplen 300 años de su canonización
Juan José Villalba
La Archidiócesis de Valladolid arrancaba el 2026 por todo lo alto con la apertura de un Año Diocesano Jubilar dedicado a Santo Toribio de Mogrovejo, con motivo de la conmemoración del tercer centenario de su canonización. En esta conmemoración tiene, como no podía ser de otra manera, especial importancia, Mayorga de Campos, localidad natal del santo, y, por ende, toda la Tierra de Campos.
Las parroquias de San Cristóbal, de Boecillo, y de La Asunción de Nuestra Señora, de Viana de Cega, no han querido ser ajenas a este acontecimiento y, capitaneadas por el párroco que comparten, el sacerdote Grzegorz Lonski, ‘Don Gregor’, organizaron una peregrinación hasta lares tierracampinos el pasado sábado.
Lonski lleva algo menos de un año al cargo de ambas plazas y, tras la experiencia del año pasado, en la que organizó un viaje a Zamora para visitar la última de las ediciones de Las Edades del Hombre, y Santiago de Compostela, ciudad icono de la cristiandad, los participantes le demandaron organizar, de cara a este 2026, una experiencia similar pero de un único día y en unas fechas en las que, pasadas las comuniones y prácticamente finiquitado el curso escolar, pudieran asistir niños y niñas de ambas localidades. Una visita a Mayorga, coincidiendo con este año jubilar, y a Medina de Rioseco, villa turística donde las haya, y un 20 de junio, con los menores desembarazados de obligaciones, se ajustaba como anillo al dedo a las peticiones.
Y así, más de medio centenar de feligreses, entre los de estas dos parroquias y unos pocos de la de San Ildefonso de la capital del Pisuerga, de la que Lonski fue pastor anteriormente, participaron de una jornada que combinó cultura, turismo y espiritualidad.
La experiencia arrancó en la matinal sabatina en Mayorga con una misa en la Ermita dedica al hijo y patrón de la villa. Es Santo Toribio de Mogrovejo, de cuyas industrias y andanzas los viajeros tuvieron cumplida información en el trayecto hasta Mayorga, un santo con una ingente labor pastoral en Hispanoamérica, sobre todo en el Perú, durante gran parte del siglo XVI y primeros años del XVII hasta que la muerte le alcanzara en 1606. Su figura fue recordada como uno de sus referentes espirituales por el propio León XIV durante su visita apostólica a España de hace un par de semanas.
Tras la eucaristía, y tras la magnífica exposición sobre aspectos de la vida del santo y de la propia ermita ofrecida por una vecina, la siguiente parada fue la iglesia de El Salvador, edificio mudéjar de 1600, construido en ladrillo y tapial, donde el titular de la parroquia, Jesús Manuel Nieto Santos, ofreció una exposición sobre la historia del templo y del importante patrimonio que alberga.
Finalizada la visita, y antes de partir hacia Medina de Rioseco para compartir una comida e invertir la tarde en visitas turísticas, los expedicionarios tuvieron la oportunidad de visitar las calles de Mayorga donde, entre otros rincones, transitaron por algunas de las calles más significativas del municipio como la del Rollo, en la que se asienta este columna, símbolo de Justicia y Jurisdicción civil, o la Derecha, en la que está presente, como parte de la fachada de una vivienda particular, el que se considera buzón más antiguo de España.
Ya en la ciudad de los Almirantes, y tras una frugal comida, parte de la expedición tierrapinariega participó en una visita guiada a la fábrica de harinas San Antonio, sita junto al Canal de Castilla, y declarado Bien de Interés Cultural con categoría de Monumento. Tras ella y hasta la vuelta ha las localidades de origen minutos antes de las siete de la tarde, boecillanos, vianeros y vallisoletanos invirtieron unas horas de libre disposición en recorrer rincones de esta histórica villa.
LABOR EN VIANA Y BOECILLO
Aunque Don ‘Gregor’ comenzó a hacerse cargo de las parroquias de Boecillo y Viana en 2025, desde hacía cuatro años atrás impartía clase de religión en el CEO de la primera de las localidades algo le permitió conocer ambas localidades y a muchos de sus niños. Esa circunstancia hizo que el Arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, le ofreciera cambiar su destino de las parroquias urbanas de San Ildefonso y la Sagrada Familia, en las que llevaba 14 años, a las rurales de Boecillo y Viana, algo que el sacerdote acogió de buen agrado.
“Ese previo conocimiento podía ser un valor para servir mejor a ambas comunidades aun siendo consciente de que la estructura geográfica de las dos, con gran número de urbanizaciones que no tienen un fuerte vínculo con el pueblo y hace que tengas que ir a buscar a la gente porque si estás esperando que alguien te va a venir, pues olvídate. Porque hoy en día hay otras distracciones, otros atractivos, otras propuestas” afirma “Gregor”.
