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Un musical para educar y evangelizar sobre la Inteligencia Artificial pondrá en escena a más de 4.000 escolares de centros públicos y concertados
El espectáculo pedagógico y religioso donde intervendrán los alumnos de 56 colegios de entre 7 y 14 años se representará en el Centro Cultural Miguel Delibes los días 28 y 29 de mayo así como 1 y 2 de junio tras el éxito en León y Salamanca
Pueblosycomarcas.com; @PueblosComarcas
El arzobispo de Valladolid, monseñor Luis Argüello, ha presentado el nuevo musical ‘Jesús, el compañero perfecto’ junto a sus autores, el sacerdote Goyo Casado y el profesor Sergio Merino, en el que participarán más de 3.500 escolares de la capital y provincia de Valladolid junto a 500 de Palencia en torno a la realidad de la Inteligencia Artificial (IA). Tras el éxito cosechado el curso pasado en torno al uso de las redes sociales y los móviles, es una propuesta donde los alumnos integrarán el gran coro de cada uno de los pases tras un año de trabajo de un proyecto educativo, cultural y religioso en sus centros educativos para promover una propuesta donde, junto a actores y músicos profesionales, padres, profesores y escolares ahondarán en el uso de esta herramienta tecnológica tan utilizada por los alumnos tanto en sus tareas de ocio como los propios proyectos dirigidos por los centros.
Producciones Cantamor pone así en escena otra actualizada propuesta educativa a la par que artística planteada desde comienzos de curso como proyecto anual para un bueno uso de la IA desde una perspectiva educativa, musical y evangelizadora como el propio título propone. Así, con el trasfondo de crear en los alumnos un mensaje de respeto y empatía para “integrar, incorporar, asimilar e implementar un buen uso de las nuevas tecnologías para llegar a toda la comunidad educativa con un enfoque motivador, de promoción y de fomento de un uso responsable y ético de la IA”, según explica uno de los artífices del proyecto, Goyo Casado, quien como profesor y director musical se muestra responsable de “educar en el uso crítico y funcional, pero también emocional, tanto a docentes como a alumnos, para enseñar un uso adecuado, para bien formar”. Sergio Merino, coautor del musical, también profesor y arreglista del espectáculo, apunta que tratan de invitar al proceso general “de adaptación tecnológica en lo que significa una alfabetización digital y emocional, personal”.
Un total de 56 centros educativos públicos y concertados (46 de Valladolid y 10 de Palencia) participan en esta historia en la que participan estudiantes desde 2º de Primaria hasta 2º de Secundaria -entre los 7 y los 14 años- con el apoyo y respaldo de un centenar de profesores en un contexto “actual, fresco y motivador” que culminará con las funciones de los días 28 y 29 de mayo así como el 1 y 2 de junio. Se trata de un movimiento artístico y pedagógico trabajado durante todo el curso escolar en las aulas y que ahora que saca la música de los colegios para acercarla a la sociedad e intenta hacer llegar el mismo mensaje de amar y ser amados: “el mismo mensaje de amor de Jesús de hace 2000 años acorde al siglo XXI”.
Con un destacado componente educativo y religioso, el espectáculo traslada a participantes y escolares hasta 2050. En ése año vive la protagonista, Eva, quien recibe a su nuevo robot humanoide, diseñado para ser el acompañante ideal en su devenir cotidiano. Sin embargo, a través de la convivencia, esta niña descubrirá que la perfección técnica no puede sustituir la calidez del alma humana y que el corazón de las personas necesita algo más que no puede aportar el robot.
Fusionando humor, música y el mensaje humanista de Jesús, esta obra nace para conmover tanto a los escolares como a sus familias tras un trabajo realizado tanto en casa como en las aulas: “Se trata de un recordatorio vibrante sobre que el motor del mundo reside en lo que ningún algoritmo podrá jamás replicar: la capacidad de amar y conectar de forma real. “¡Ese es el tesoro humano que miles de escolares reivindican, uniendo sus voces, desde el gran coro conformado en los grandes auditorios de Salamanca, León y Valladolid!”, exclaman sus autores tras el éxito del pasado curso con ‘Si Jesús hubiera tenido Instagram’, donde la motivación musical vuelve a ser el foco de atracción de mayores y pequeños para reflexionar sobre este asunto tan de actualidad a nivel escolar y también profesional, “para todos los usuarios de cualquier franja de edad”.
Cantamor, con la colaboración del Arzobispado de Valladolid y su Delegación Diocesana de Enseñanza además del Ayuntamiento de Valladolid y la Junta de Castilla y León, ésta está trabajando por toda la región para conseguir el interés de alumnado, profesorado y padres en auditorios de primer nivel como el Centro de las Artes Escénicas y la Música (CAEM) de Salamanca, el Auditorio Ciudad de León y, ahora, el Centro Cultural Miguel Delibes de Valladolid. Y todo cuidando la belleza espiritual y musical además de la estética artística para vivir entre todos una fiesta compartida. En este sentido, Goyo Casado, presbítero de la Archidiócesis de Valladolid, subraya que este espectáculo está ideado “para vivir la fe con alegría y en compañía recordando qué nos hace verdaderamente personas”. “Los sentimientos del corazón se superponen a los algoritmos tecnológicos”, considera.
“Creyentes o no, podrán disfrutar de este espectáculo que desarrolla una historia de amistad de la forma más natural posible y que cuida o ayuda a reflexionar sobre la espiritualidad que nuestros jóvenes también tienen y que debe ser atendida”, apostilla Sergio Merino, quien también es director de CEIP Gómez Manrique de Villamuriel de Cerrato (Palencia). “Son mensajes positivos y universales”, declaran al invitar invitan a los jóvenes a tener ese momento de reflexión en algún momento sobre cómo usan la Inteligencia Artificial en sus vidas amén del mensaje de amor y amistad que contienen cada una de las nueve canciones interpretadas tanto por el gran coro por los actores profesionales que desarrollan la historia.
Pero hasta el día de la representación en Valladolid, muchas horas de ensayos, de coordinación vocal, musical y gestual, con sesiones de trabajo de los cuatro músicos además de seis actores profesionales después de haber estudiados los textos de manera individual y musicalizándolos mediante soportes digitales: Laureano Ramírez (como Emmanuel) y Amanda Monge (como Eva) son las personas que interpretarán el musical junto a los alumnos participantes en cada una de las sesiones a celebrar junto a los músicos Rubén Lázaro, Manuel Sanz y Álvaro Caviedes.
