Cultura y tradición
Pilar Garcés inaugura las fiestas de Viana con un pregón cargado de referencias al sentimiento de vivir en el pueblo
Vecina desde hace más de 30 años, la primera mujer en ocupar el rectorado de la UVa abre unas celebraciones que se extenderán hasta el próximo lunes
Juan José Villalba Pinilla
En la tarde de ayer viernes dieron comienzo las fiestas de la Asunción de Nuestra Señora y San Roque en Viana de Cega. Lo hicieron con la concentración de peñas en la Plaza Mayor y con el pregón de Pilar Garcés, vecina de la localidad, catedrática de filología inglesa y, desde mediados de mayo, rectora de la Universidad de Valladolid.
Pocos minutos después de las ocho, con una temperatura más plácida que la de jornadas precedentes merced a la tormenta de media tarde, salía al balcón de la Casa Consistorial la protagonista de este acto inaugural escoltada por el alcalde, Alberto J. Collantes; y por el presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar.
Como suele ser habitual en este tipo de eventos, el balcón se fue poblando no sólo de representantes políticos de diferentes localidades de la provincia sino también de representantes de peñas así como de del ámbito social y cultural de la localidad. De entre los primeros, además de los miembros de la corporación local, destacar la presencia de los alcaldes de pueblos vecinos como el caso de Avelino Álvarez, de Laguna de Duero; Alberto Sanz, de Valdestillas; Raúl Gómez, de Boecillo; o Roberto Martínez, de Aldeamayor.
Moderado, aunque no mucho el bullicio que reinaba en el foro, Alberto J. Collantes se dirigió a sus vecinos para desearles unos buenos días de fiestas, y, sobre todo, para destacar el honor que para él ha supuesto ser alcalde de Viana durante 20 años. Poco más señaló el regidor local ante una plaza tan colorida como bulliciosa, antes de “pasar los trastos” a la pregonera para que diera inicio a su intervención.
GARCÉS: “HAY MUCHAS MANERAS DE VIVIR EN UN PUEBLO”
Tras esta primera intervención de la noche llegó el momento de que la pregonera tomara el micrófono para, en primer lugar para dar las gracias por su elección como pregonera y para mostrar su asombro por la cantidad de gente joven, en su mayoría peñistas, presentes en la Plaza Mayor y, tirando de retranca afirmar que “¡muchos más que los que se ven en las aulas de la Universidad!”
Tras esta introducción relató, sucintamente, algunos de los recuerdos que le vienen a la mente al hablar de fiestas, lejos de la parte más festiva de las peñas y las verbenas, como es el caso de “los juegos infantiles cuando mi hija era pequeña, de la paella del parque de La Resinera y de la música de los dulzaineros que acompañan la procesión”.
A partir de aquí, y tras reconocer que los méritos festivos no son la razón de su elección como pregonera, Garcés apeló a las diferentes formas que hay de vivir en un pueblo y, concretamente en Viana de Cega, donde lleva desde hace casi treinta años cuando buscaba “un lugar tranquilo, lejos del ruido, donde la naturaleza marcara el ritmo de los días”.
“Hay quien quiere un pueblo desde sus fiestas, sus encuentros, sus bares…Yo lo he querido desde los paseos junto al Cega, desde el olor de los pinos en una tarde de invierno, desde el silencio que nos envuelve cuando anochece y se ven las farolas jugando con las siluetas de las casas, desde el frío limpio de las noches de enero, desde ese cielo estrellado que aquí muestra en todo su esplendor la cúpula celeste. Y también desde el anaranjado de los atardeceres, cuando el sol parece incendiar el horizonte antes de desaparecer. Siempre he sentido que esa luz tiene algo de promesa: es la luz de la vida, de la esperanza y también del recuerdo; una luz que nos invita a mirar hacia delante sin olvidar nunca lo que hemos vivido y con quienes hemos compartido ese color naranja intenso y sobrecogedor” enfatizó.
Estas y otras consideraciones del mismo estilo, plagadas de recuerdos de épocas pretéritas, le sirvieron para enlazar con el presente, al reconocer que en Viana ha encontrado calma “para pensar, para trabajar, para tomar decisiones difíciles y para recordar que las cosas importantes necesitan tiempo. Quizá por eso este nombramiento como rectora de la Universidad de Valladolid también tiene un poco de este pueblo. Porque nadie llega solo a ningún sitio. Llegamos gracias a los lugares que habitamos y que nos habitan, a las personas que nos rodean y a los paisajes que nos sostienen cuando necesitamos serenidad”.
En la recta final de su pregón retomó el tema de las fiestas patronales destacando una de sus virtudes como el hecho de recordar durante unos días “que una comunidad es mucho más que un conjunto de casas. Es una suma de personas que se encuentran, que se reconocen, que celebran juntas y que mantienen vivas unas tradiciones que pasan de generación en generación”.
Em este punto tuvo una mención para “quienes, año tras año, hacen posible estas fiestas: quienes las organizan, quienes conservan las tradiciones, quienes preparan cada detalle y quienes consiguen que, durante unos días, el pueblo entero lata al mismo compás como la selección de fútbol en el mundial.
Y, como no podía ser de otra manera, la última de sus alusiones antes de desear unas felices fiestas a todos fue para las peñas de las que dijo “son alegría y diversión, por supuesto, pero son también convivencia, amistad entre generaciones, participación y una manera de mantener vivo el pueblo. Con sus colores, sus locales, su música y sus ganas de celebrar, consiguen que durante estos días Viana sea un lugar diferente”.
“Que las risas duren más que el cansancio, que los abrazos sean muchos, que los recuerdos que construyáis este año os acompañen durante mucho tiempo y que, cuando vuelvan el silencio y la rutina, todos podamos seguir encontrando en Viana ese lugar al que siempre merece la pena regresar” señaló para dar por concluido su pregón.
Con el lanzamiento del tradicional chupinazo y de confeti desde un cañón situado desde el escenario instalado en el foro vianero se dio por concluido este primer acto de estas fiestas que se alargarán hasta el próximo lunes.
El programa de esta jornada inaugural continuó el pasacalles de la Charanga La Gaveta, con la sesión de música de DJ Pipo & Preco en la Plaza El Cardiel, con el primero de los encierros urbanos en la calle Castilla y con una verbena, a cargo de Macrodisco Epika, en el Parque de La Resinera.
