Ad Clicks : Ad Views :
Home / Opinion / Nuevamente…¡No al embalse del Cega!

Nuevamente…¡No al embalse del Cega!

Es vergonzoso como el señor Valín nos quiere vender la moto del embalse del Cega como el remedio definitivo a las avenidas cuando estos días estamos viendo como los ríos están a punto de desbordarse, también los regulados.

Santiago Sanz, ribereño del Cega.

Hace un año, al mismo tiempo que  el Cega se metía en un grupo de viviendas construidas en zona inundable, el Riaza en la comarca de Aranda se desbordaba y cortaba literalmente una carretera nacional, sólo unos kilómetros por debajo del embalse de Linares. De los diez ríos que la prensa destacaba recientemente como en peligro de desbordamiento, seis están regulados, algunos por más de un embalse (Tera tres, Carrión dos…). Que diga la verdad el presidente de la CHD, que desvele cuáles son sus planes reales para explotar el agua de uno de los pocos ríos que le quedan sin retener, cercenar su natural discurrir. Y que no camele a ciudadanos y alcaldes “adecentando” los cauces solo donde se ve o vendiéndoles el embalse como la solución a sus problemas. Los ríos (este y todos), necesitan de crecidas estacionales, es beneficioso para él y por lo tanto para nosotros. Contra lo que el organismo  encargado de su custodia debe luchar es contra su sobre explotación, esa que le deja seco cada verano, sin caudal ecológico ni leches. Contra su contaminación, esa que mata la fauna acuícola de vez en cuando y de la que no se ocupan de remediar imponiendo fuertes sanciones a los culpables e incluso precintando instalaciones si fuesen reincidentes, como es el caso. Contra la ocupación del dominio público, esa que permite el vallado de fincas hasta prácticamente la línea de agua. O contra la construcción de viviendas en zonas históricamente inundables,  como las de Viana y de las que no he oído un solo comentario sobre su arriesgada ubicación a alcaldes, presidentes o diputados en todo este año. Ahora la culpa es del río y hay que ponerle coto.  Uno está cansado de ver cauces con su régimen natural alterado o invertido por capricho del hombre. Queremos someter  la naturaleza a nuestra conveniencia cuando deberíamos ser nosotros quienes nos adaptásemos a ella, respetando sus leyes. Y resulta que sus máximos guardias y custodios son sus peores enemigos.   ¿Fuertes avenidas? Sólo un dato; ¿saben cuánto caudal llevaba el Adaja (por cierto, regulado por pantano) en Valdestillas el día que se causaron los daños en Viana?. El doble que el Cega. Pero como este no tiene casas a la orilla y prácticamente al mismo nivel, pues no pasó nada. Si ese fuera el verdadero motivo de la construcción de un embalse, sería más consecuente realojar a los vecinos afectados, indemnizarles generosamente por los perjuicios ocasionados, demoler las casas y siempre saldría inmensamente más económico que la presa.  Y menos agresivo para un río entero. Por eso, por unos ríos naturales, NO AL EMBALSE.

  • Facebook
  • Twitter
  • Google+
  • Linkedin
  • Pinterest
This div height required for enabling the sticky sidebar