Ad Clicks : Ad Views :
Home / Opinion / La dictadura de las minorías, por Borja García Carvajal

La dictadura de las minorías, por Borja García Carvajal

A lo largo de la historia, la democracia ha sido definida de muchas formas. Si nos vamos a su etimología, la democracia es el gobierno del pueblo. Aristóteles la contraponía a la demagogia, que identificaba como la degradación o corrupción de la democracia.

Borja García Carvajal, Presidente de NNGG del PPValladolid

Winston Churchill aludía a ella como el peor sistema de gobierno diseñado por el hombre con excepción de todos las demás. Abraham Lincoln la definía como el gobierno del pueblo, por el pueblo, para el pueblo. Y así podríamos estar citando a múltiples personalidades y celebridades que a lo largo de la historia han invertido ríos de tinta en hablar sobre la democracia.

Sin embargo, y haciendo un humilde homenaje al primer presidente de nuestra joven democracia fallecido el pasado domingo, me quedo con la frase que pronunció Adolfo Suárez durante la presentación del Proyecto de Ley de Reforma Política en noviembre de 1976: “El futuro del pueblo no está escrito, porque sólo puede escribirlo el pueblo”. Clarividente en sus palabras, demócrata por convencimiento, español al servicio de los españoles hasta el final de sus días.

Y eso es la democracia, una forma de gobierno en la que el pueblo decide, en la que gobierna la decisión mayoritaria y en la que se respetan y defienden los derechos de las minorías. Esas son las tres claves que definen un verdadero sistema democrático. Sin embargo, en nuestro país, esto se ve alterado por los pactos postelectorales. El problema es habitual en cientos de municipios de toda España, y es absolutamente clamoroso cuando se produce a nivel de las Comunidades Autónomas.

El pasado sábado constituimos en Nuevas Generaciones la Junta Local de Aldeamayor de San Martín, un municipio condenado como tantos otros a la dictadura de las minorías. Los partidos minoritarios que se presentan a estas elecciones, en la mayoría de los casos, no se presentan para gobernar, sino para ser llave y sacar tajada de ello. En muchas ocasiones se producen uniones de partidos con ideologías y programas diferentes, que cuando llegan al gobierno olvidan sus promesas puesto que su objetivo está cumplido.

En muchos casos esos matrimonios de conveniencia no aguantan toda una legislatura debido a los egos y las altas pretensiones de los minoritarios. Así ha pasado esta legislatura en Cigales o en Zaratán. Pero en muchos otros se mantienen contra viento y marea como en Aldeamayor, Montemayor de Pililla o Medina del Campo. No quiero parecer cínico en mi planteamiento ya que igual de mal me parece cuando el beneficiado es otro partido, que cuando el beneficiado es mi propio partido. La lista más votada debe gobernar.

De juzgado de guardia es el caso de Aldeamayor. Abrir el periódico y ver algo sobre el municipio es como leer una tira cómica de la 13 Rue del Percebe o un TBO de Zipi y Zape en el que cada uno de los concejales independientes que sustentan al alcalde en el ayuntamiento se dedica a insultar al otro y a expulsarle de su partido y grupo municipal. Y mientras tanto, el alcalde cual Carpanta se dedica a devorar las ilusiones y el futuro de los vecinos de Aldeamayor.

Mi propuesta es muy clara: tiene que gobernar la lista más votada. Se puede optar por un sistema de gobierno directo de la lista más votada, o un sistema de doble vuelta con las dos formaciones más respaldadas como existe en otros países. Cualquiera de los dos resolvería el problema, pero yo soy más partidario del primero, ya que permite la representación y el debate de las propuestas de los partidos minoritarios. También exige la necesaria voluntad de llegar a acuerdos por parte de todos los partidos para que salgan los proyectos adelante.

Hay quien me acusará de fomentar el bipartidismo, pero si la democracia es el gobierno de la mayoría defendiendo los intereses y derechos de las minorías, este es el sistema más justo. Gobierna el partido votado mayoritariamente, y el resto de partidos minoritarios tienen que llegar a acuerdos para sacar adelante sus programas.

Estoy convencido de que esta propuesta fortalecería nuestra democracia y ayudaría a evitar excesos en muchos municipios y el acceso a los equipos de gobierno de los mismos de personas que buscan sólo el interés particular en lugar del interés general.

  • Facebook
  • Twitter
  • Google+
  • Linkedin
  • Pinterest
This div height required for enabling the sticky sidebar