El Belén Viviente de Aldeamayor se convirtió en punto de encuentro de centenares de vecinos durante el fin de semana
- Se trata de una iniciativa renovada, que se pudo visitar durante el sábado y el domingo en el entorno del Centro de Día, y que ha contado con la participación de decenas de vecinos como parte de un proyecto comunitario
Juan José Villalba
Aldeamayor de San Martín se adentra en la Navidad y, con ello, la oferta cultural y de ocio programada desde el Ayuntamiento de la localidad va ganando en intensidad.
En esa línea, la gran cita del pasado fin de semana fue la del Belén Viviente que se pudo visitar en el entorno del Centro de Día. Se trata de una actividad fija en los programas navideños de los últimos años, organizada desde la concejalía de Acción Social en colaboración con la Asociación de Jubilados y Pensionistas de la localidad, a la que en esta edición se le dio no una, sino varias vueltas de tuerca en aras de, como señalaba la responsable del área, Noelia García Blanco, “hacer algo más ambicioso y más atractivo, buscando que los vecinos se acercaran a disfrutar de la recreación y, por supuesto, a valorar el trabajo de todas las personas que han trabajado en el desarrollo y ejecución del Belén”.
Para este fin, y sumando fondos propios municipales a una subvención de Turismo de la Diputación de Valladolid, desde meses atrás se ha desarrollado un taller, como reflejo de un proyecto comunitario, que ha contado con la participación de varias vecinas de la localidad. A través de diferentes disciplinas, que han ido desde la costura a las manualidades pasando por la edición de carteles y de una breve narración sonora el misterio del nacimiento de Cristo, se diseñaron diferentes espacios y ambientes para recrear lo que bien podría ser la aldea de Belén allá por el año 0 de nuestra era.

Pero, además, con el objetivo de que el Belén Viviente no se viera como una actividad exclusiva del Centro de Día sino como algo abierto a toda la población, la recreación se sacó del interior de esta instalación municipal y se alojó en el patio de una vivienda aledaña de titularidad municipal, al aire libre, con los riesgos que ello conllevaba dada la crudeza del inverno castellano.
Y la apuesta, riesgos incluidos, ha salido bien. Durante las cuatro horas que el Belén ha estado expuesto, durante las tardes de sábado y domingo, varios centenares de personas, no sólo de Aldeamayor sino de otras localidades limítrofes, se han acercado hasta el enclave sobreponiéndose a las condiciones climatológicas tan adversas del fin de semana, lluvia y granizo incluidos en la tarde de la segunda de las jornadas. Además, también se trasladaron grupos organizados como los de los internos de la residencia Jireysa del propio municipio e incluso un autobús de una excursión organizada por la Diputación de Valladolid.
En ese tránsito por la recreación, el público se trasladó hasta este pequeño pueblo de Judea para recorrer sus calles, convivir con sus gentes y pararse en diferentes puestos como el de la castañera, el de la cantina, la panadería o la herrería y, por supuesto, el del portal donde reposan la Sagrada Familia junto a los Reyes Magos y, por supuesto, la mula y el buey.

El balance, en palabras de la concejala de Acción Social, es “francamente positivo puesto que, en cuanto a las visitas, se han superado con creces las expectativas que nos habíamos marcado. A eso hay que añadir que se ha dinamizado a un gran grupo de vecinos, tanto en los meses previos en el desarrollo del taller como durante estos dos días realizando labores de figurantes lo que es, si cabe, más importante. Este resultado -añade García Blanco- nos empuja a seguir por esta línea siendo, en la medida de las posibilidades, más ambiciosos en años venideros”.
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