Ad Clicks : Ad Views :
Home / Opinion / Diario de un interino: Corresponsables. Por Francisco J. Fernández

Diario de un interino: Corresponsables. Por Francisco J. Fernández

Decía un proverbio, creo recordar que era árabe, que la primera vez que usted o cualquiera me engañara la culpa sería de aquel que me engaña, mientras que a partir de la segunda vez el único responsable sería yo, por haberme dejado engañar por aquel que ya me traicionó una vez.

Torpeza humana

Yo, y sólo yo, sería el causante del mal que me pudiera ocasionar la segunda traición, puesto que debería haberme preparado para la tormenta que se me viniera encima. Aunque, otro proverbio o refrán también nos recuerda que los seres humanos somos tan sumamente torpes como para caer dos veces en la misma piedra.

Torpes o amantes del dolor ya que a veces parece que lo que realmente nos motiva y nos pone en guardia es aquello que nos hace sufrir, aquellos que nos hacen sufrir y que nos dañan. Somos tan predecibles.

Y así, en nuestra torpeza o quizás, más bien, en nuestro masoquismo, los humanos (y, en concreto, los españoles) somos capaces de subir a los altares a aquellos que nos hacen daño, a aquellos que nos roban y nos condenan a vivir en la pobreza. ¿Acaso somos nosotros, ciudadanos de a pie, tan pícaros como aquellos que delinquen en nuestra cara?

No me sirve el discurso tan manido, intencionalmente, por supuesto, por algunos de “todos son iguales”. No, no todos son iguales. Los hay ladrones, delincuentes, sinvergüenzas. Y los hay honrados, fieles y trabajadores. Y en todos los lugares, no solo en unos pocos.

Hay alternativas

Hablo, por si aún no se había dado cuenta, querido lector, de nuestros políticos. Estamos en campaña electoral y no voy a pedir desde aquí el voto para ningún partido. Solo me he propuesto recordar que hay alternativas diferentes en todas las ideologías.

Da vergüenza ver cómo en algunas comunidades autónomas aquellos condenados, imputados, encausados o, incluso, encarcelados siguen gozando del beneplácito de los ciudadanos, aquellos que luego dicen condenar con rotundidad la corrupción. Vosotros, los que seguís confiando en el que os ha robado, sois corresponsables de la desgracia económica que está viviendo este país.

No sé si mantenéis vuestra postura por ignorancia, por envidia o porque sois tan delincuentes como aquellos que se corrompen y vuelven a tener la confianza de aquel que les robó. No acierto a entender los motivos.

Sólo sé que sois parte del problema, pero también de la solución. Dejad de confiar ya en el que os ha estafado. Si seguís mostrándoles confianza, en forma de voto, sentirán que tienen una especie de bula papal para seguir esquilmando nuestra nación.

  • Facebook
  • Twitter
  • Google+
  • Linkedin
  • Pinterest
This div height required for enabling the sticky sidebar