Aldeamayor de San Martín volvió a convertirse en un escaparate del coche antiguo

  • En la IV Concentración Libre de Automóviles Clásicos y Clásicos Deportivos, actividad organizada por el Ayuntamiento y Asociación de Coches Clásicos del municipio

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Aldeamayor de San Martín volvió a convertirse un año más, y ya van cuatro, en un escaparate del coche antiguo. Cientos de vecinos y visitantes disfrutaron ayer domingo de la IV Concentración de Veteranos Clásicos y Clásicos Deportivos que llevó hasta la localidad a cerca de 200 vehículos de una antigüedad superior a los 25 años e incluso, en algunos casos concretos, a verdaderos coches de época que volvieron a ser blanco de las miradas de los presentes.

Tras la gran aceptación que este evento está teniendo un año tras otro tras su irrupción en la agenda cultural de la localidad en 2018, el Ayuntamiento y Asociación de Coches Clásicos de la localidad vuelven a apostar por él como arranque de las actividades culturales de la primavera. Además, como ocurriera el pasado año, el tiempo acompañó lo que provocó que la gente saliera a la calle a disfrutar del amplio muestrario de coches que se dio cita.

Como en las tres ocasiones anteriores, la concentración se inauguró a las diez de la mañana con la entrega de inscripciones y el Photocall de los vehículos que iban llegando en el Club Social de la urbanización Aldeamayor Golf. Desde esa hora y hasta las doce, momento elegido para la partida hacia el casco tradicional,  fueron llegando hasta el punto de salida automóviles de la propia localidad, de distintos puntos de la provincia de Valladolid, de otras provincias de la comunidad autónoma como Ávila, Segovia o Zamora e incluso alguno con matrícula de Madrid.

Llegado el mediodía, y guiados por coches de la organización y de la Agrupación Local de Protección Civil, los inscritos fueron accediendo a la Avenida las Navas y posteriormente al camino El Tamarizo, arterias que unen la urbanización con el núcleo, formando una auténtica serpiente multicolor que ocupaba los aproximadamente dos kilómetros entre un punto y en otro.

Sobre las 12:30, vía calle Larga, hacía su entrada en la Plaza Mayor el primer vehículo participante, preámbulo de un auténtico rosario de coches que poco a poco fueron encontrando estacionamiento en la propia plaza, en el atrio de la iglesia o en calles aledañas bajo las directrices de los integrantes de Protección Civil, de la asociación e incluso de concejales del Ayuntamiento. Entre ellos estaba el alcalde, Fernando de la Cal, quien destacaba “la importancia de eventos de este tipo tanto por su contenido, pues los vecinos pueden contemplar auténticas maravillas de la automoción, algunas de las cuales son exclusivas, como por el carácter dinamizador que tienen en la localidad al atraer a tanto volumen de gente con la repercusión para comercio y hostelería local”. El alcalde agradeció el trabajo de todos los que han hecho posible el encuentro, desde la organización a los trabajadores municipales y Protección Civil, y especialmente a los promotores del mismo, el concejal Juan Carlos Olmedo y Alfonso Cerezo y Joaquín Santos de la asociación local.

Una vez que la práctica totalidad de los coches estuvieran estacionados llegó el momento de que el numeroso público presente en la zona disfrutara de ese peculiar concesionario al aire libre. Diferentes modelos de marcas de todos conocidas como Audi, BMW, Citroën, Ford, Land Rover, Mercedes, Opel, Renault, Seat, Volkswagen, etc.  y ejemplares de otras no tan familiares para el gran público como Porsche, Riley, Triumph o Corvette fueron estudiadas con todo lujo de detalle por cuantos allí se encontraban. Incluso, poniendo la nota exótica también estuvieron presentes un camión Avia y un tractor John Deere aunque en este último caso sólo estuvo expuesto en el Club Social de Aldeamayor Golf.

AFICIÓN AL COLECCIONISMO

La de los coches clásicos es una afición extendida por toda España y en Valladolid hay varios colectivos que fin de semana tras fin de semana organizan salidas turísticas o concentraciones como la de Aldeamayor.

Se trata de vehículos cuyos dueños suelen ser apasionados del mundo del motor y de las cuatro ruedas. Los hay, incluso, que se dedican o dedicaban a la mecánica  como profesión y acumulan varios de ellos.

La condición indispensable para que estos coches puedan circular por las carreteras es un seguro mínimo a terceros y el único límite de velocidad que tienen es el que permita su motor y, por supuesto, el que marquen en cada momento las señales de tráfico.

El mantenimiento que requiere la mayor parte de estos automóviles es el propio de un coche de hace treinta  años y el mayor problema con el que pueden encontrarse sus propietarios a la hora de solventar averías es cuando éstas afectan a las carrocerías puesto que, a diferencia de las piezas del motor o de los accesorios, son piezas insustituibles. Algunos vehículos aún presentan el mismo aspecto exterior y los mismos acabados en el interior que cuando fueron comercializados por sus casas mientras que otros han sido tuneados por sus propietarios hasta darles una apariencia interior y exterior mucho más personal y cómoda.

Con los coches aparcados, las actividades de esta IV Concentración Libre de Automóviles Clásicos y Deportivos de Aldeamayor continuaron con un vermut de los participantes por los bares de la zona, con un sorteo de regalos y con una comida de hermandad de inscritos y acompañantes en el Polideportivo Municipal en la que se juntaron unas 400 personas.

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